
El jurado popular que enjuiciaba el crimen de El Torrejón (Huelva) de 2024 ha declarado culpable a M.S., conocido como ‘El Baba’, por acabar con la vida de su cuñado tras el tiroteo que se produjo el 10 de septiembre de ese año, toda vez que aplican la eximente completa de legítima defensa, por lo que queda exento de responsabilidad por esta muerte. De otro lado, sí lo considera culpable del delito de homicidio en grado de tentativa y del de tenencia ilícita de armas.
De la misma manera, también considera que fue L.M. –también cuñado de M.S.– quien inició el tiroteo de ese día, por el que otro hombre acabó también herido de bala en tres partes de su cuerpo, y lo declara culpable de dos delitos de homicidio en grado de tentativa, así como del de tenencia ilícita de armas.
Cabe recordar que el Ministerio Fiscal solicitaba para M.S. 20 años de prisión por el delito de asesinato consumado con alevosía, otros siete años por el delito de homicidio en grado de tentativa y un año y seis meses por el de tenencia ilícita de armas –27 por parte de la acusación particular–, mientras que para L.M. solicitaba 15 años y medio de cárcel por dos presuntos delitos de homicidio en grado de tentativa y tenencia ilícita de armas.
El jurado considera así demostrado que ‘El Baba’ disparó a su cuñado con intención de acabar con su vida cuando este acudió a su vivienda tras el tiroteo que implicaba a L.M., que recibió un disparo de bala mientras se encontraba en su coche, que entró por detrás de la oreja y salió por el pabellón auricular, según indicó el informe forense sobre los partes médicos tras la atención prestada al mismo en el hospital.
La médico forense que practicó la autopsia del cuerpo de R.M., el fallecido por del tiroteo del 10 de septiembre de 2024 en el barrio de El Torrejón, en Huelva capital, presuntamente a manos de M.S –conocido como ‘El Baba’–, ha indicado este martes que la bala disparada le originó la muerte de forma «muy rápida» por un shock hipobolémico, ya que le «rompió» el corazón. Igualmente, ha señalado que no se han hallado en el cuerpo restos que puedan indicar un forcejeo o defensa de la víctima.
La médico del Instituto de Medicina Legal y Ciencias Forenses (IMLCF) que practicó la autopsia del cuerpo de R.M. señaló en el juicio que la bala disparada le originó la muerte de forma «muy rápida» por un shock hipobolémico, ya que le «rompió» el corazón. Igualmente, ha indicó que no se hallaron en el cuerpo restos que pudieran indicar un forcejeo o defensa de la víctima.
En este sentido, subrayó que fue una herida «mortal de necesidad» e «imposible de revertir», toda vez que en su informe concluye que se produjo con una bala de 9 milímetros (mm) por su forma «regular».
De la misma manera, en el informe forense se reflejaba que, por cómo se distribuían las manchas de sangre sobre la ropa y por la trayectoria de la herida, se deducía que el disparo se produjo mientras estaba de pie y que era compatible con recibir el disparo «desde una zona superior», lo que se correspondería con el relato de la exmujer del acusado, que el lunes señaló que ‘El Baba’ le disparó sin dejar que terminara de subir las escaleras, impactando «directamente contra él» y «matándolo»–.
Asimismo, la facultativa subrayó que la camiseta que llevaba el fallecido no tenía marcas ni quemaduras, por lo que, ha explicado, se puede inferir que el disparo se produjo con el brazo «extendido» y a una distancia de «más o menos un metro».
De otro lado, en referencia a si el fallecido podía portar un cuchillo a la llegada a la casa de ‘El Baba’, el informe de ADN realizado por los expertos del servicio de Criminalística que analizaron los vestigios encontrados en la zona señala que el mango del cuchillo presentaba «un perfil genético compatible» con la víctima mortal.
INFORME DE BALÍSTICA
Por su parte, miembros de la Brigada Provincial de Policía Científica de la Policía Nacional de Huelva, expertos en inspecciones técnico-oculares y de balística, que recopilaron los vestigios de la zona y realizaron el informe de las balas, manifestaron que hallaron una bala a «escasos centímetros» del fallecido, así como numerosos disparos en el edificio de M.S. –tres en el rellano–, uno de los cuales entró en la casa de una vecina.
Al respecto, apuntaron que todas las vainas correspondían a un revólver 357 mágnum de 9 milímetros –coincidentes con la que mató a R.M.–. Igualmente, explicaron que en la casa de ‘El Baba’ también encontraron 13 vainas de estas balas en el suelo del salón junto a la televisión y una funda de arma de fuego.
En este sentido, subrayaron que las vainas de este tipo de arma se tienen que sacar del tambor –que cuenta con una capacidad de unas seis balas– para poder recargar. Además, declararon que en una mesa del salón había otros 69 cartuchos de balas sin percutir –sin disparar– compatibles con armas distintas y con hasta tres calibres diferentes –el peso de la bala según la carga– y todas de un tamaño de 9 milímetros.
RESTOS EN EL COCHE DEL OTRO ACUSADO
Con respecto al tiroteo que se inició en la calle y que acabó con la muerte de R.M. en el portal de la casa de M.S, indicaron que en el coche del otro acusado, L.M., se encontraron seis vainas similares «todas percutidas con la misma arma» de 9 milímetros modelo parabelum, así como calcetines con munición, una bolsa con balas de pistola semiautomática y cargadores de pistolas compatibles que con la parabelum.
Al respecto, los expertos en balística apuntaron que los disparos que se encontraron en los alrededores del portal de ‘El Baba’ tenían una altura –de 87 centímetros la más alta y 54 la más baja–, lo que indicaba que se podían haber realizado sentado o agachado, así como que los restos de pólvora en el coche de L.M. y la disposición de las vainas halladas en el mismo muestran «que se dispararon desde el interior».
LO MATÓ «POR MIEDO»
En su declaración en sala el miércoles, ‘El Baba’ admitió que fue el autor mortal del tiro que acabó con su vida, pero aseguró que lo hizo «por miedo» a que lo matara R.M. a él tras presentarse en su edificio, según su versión, «con un cuchillo» y gritando «te mato, te mato».
Igualmente, señaló a L.M. como el autor del inicio del tiroteo en la puerta de su casa y dijo que «nunca» le ha «podido ver» pero que con R.M. y el resto de la familia «siempre» se había llevado «muy bien».
En su declaración, M.S. afirmó que tras el tiroteo en la calle subió a su casa «con miedo» y que comenzó a disparar desde una ventana «a las ruedas del coche» de L.M. con la intención de «que se fuera», pero aseguró que no le dio.
Finalmente, ‘El Baba’ subrayó que, aunque temía por su vida, hubiera sido «mejor» que «lo hubieran matado» porque «le han quitado a toda su familia». «Han matado a mi padrastro, a mi madre y ha mi hermana embarazada de ocho meses y a mi otra hermana le pegaron cinco tiros», en referencia a los tiroteos registrados en Isla Cristina en junio de 2025 y en agosto de este 2026.
Por su parte, su otro cuñado, L.M., aseguró que fue ‘El Baba’ quien comenzó el tiroteo y explicó que él pasaba por la zona cuando vio «a mucha gente» junto a M.S. y que este se levantó de la silla en la que se encontraba sentada, «sacó un arma» y comenzó a «disparar» a su coche «desde atrás», de forma que uno de los disparos le dio en «la cabeza» por lo que perdió el control del coche y chocó contra otros.
De la misma manera, dijo que una persona del barrio fue «testigo» de que mientras su coche se encontraba en la calle «metieron tiros dentro», que «entraron en su coche» y que «abrieron el maletero».
El abogado de Luis Moriña, Rafael Villegas, ha señalado que recurrirá la sentencia y ha explicado que con este veredicto L.M., cumpliría unos 14 años de cárcel, mientras que ‘El Baba’ cumpliría nueve.
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